«Mi página ha desaparecido»: cómo probar que solo cambió de URL

Hueco vacío en una estantería con un rastro de polvo brillante que lleva hasta el objeto, intacto, más allá
3pruebas que no admiten interpretación
41puestos perdidos por la única página que se tocó
5páginas hermanas que mejoraron sin tocarlas

Consultamos la API del gestor de contenidos buscando una página por su dirección. Devolvió vacío. Escribimos en el informe de hallazgos, en el plan de trabajo y en un PDF entregado que esa página de servicio estaba borrada.

Estaba publicada. Con otra dirección.

Una consulta por dirección de una página que ha cambiado de dirección devuelve vacío por definición. Leer ese vacío como «no existe» es el error más caro que hemos cometido, porque un informe vacío significa «no medido», nunca «no existe».

Prueba 1: el identificador en el código de la página

Los gestores de contenido escriben en la etiqueta <body> el identificador interno del objeto que están sirviendo, junto con su plantilla y su página padre. Algo así:

<body class="page-id-296 page-child parent-pageid-279 ...">

Eso no lo escribe nadie a mano: lo genera el gestor. Y de ahí sale la prueba: si dos direcciones distintas emiten el mismo identificador, están sirviendo el mismo objeto. No es una interpretación, es el mismo contenido con dos direcciones.

Se comprueba en la página en vivo. Y para el pasado, en las capturas del archivo de internet, que conservan ese atributo intacto: pidiendo la versión original del HTML —sin la barra de navegación que el archivo superpone— puedes comparar el identificador de hace dos años con el de hoy.

Con eso queda demostrado que la página que «desapareció» en tal fecha es exactamente la misma que hoy vive en otra dirección.

Prueba 2: la API distingue «no existe» de «no visible»

Esta distinción es la que convierte una sospecha en diagnóstico. Consultando por identificador en lugar de por dirección, las respuestas significan cosas muy distintas:

Respuesta Qué significa
404 con error de identificador inválido Ese objeto no existe con ese tipo de contenido
401 de acceso prohibido Existe y no está público: borrador, pendiente, programado o privado
200 Existe y es público. Trae fecha de creación, página padre y dirección actual

Un 401 es una noticia excelente: la página está ahí, alguien la despublicó, y recuperarla es un clic. Un 404 es otra conversación.

Y un truco para fechar objetos sin fecha: los identificadores son correlativos. Si el 31667 no da información, mira el 31668. Si ese es un archivo subido en marzo de 2021, el 31667 se creó no después de esa fecha. Se acota por los vecinos.

Prueba 3: el menú prueba el traslado

Un elemento de menú que apunta a una página guarda el identificador de la página, no su dirección. El enlace se compone en cada visita, tomando la dirección que tenga en ese momento.

Así que un elemento de menú antiguo —identificador bajo, con hermanos consecutivos— que hoy pinta una dirección nueva es la firma de que la página se movió por debajo de él. Nadie editó el menú: la página cambió de sitio y el menú la siguió sola.

Es una prueba indirecta y es sorprendentemente concluyente, porque distingue «alguien reorganizó la web» de «alguien cambió el slug de una página».

Y para saber si la culpa fue del cambio o del algoritmo: las hermanas

Una vez sabes qué pasó con la página, queda la pregunta importante: ¿su caída la causó el cambio, o cayó todo el sector a la vez?

El control más rápido y más limpio no es buscar el calendario de actualizaciones de Google. Es mirar sus páginas hermanas: mismo dominio, misma sección, misma plantilla, mismo periodo.

En este caso, las cinco páginas de servicio que no se tocaron mejoraron de posición mientras la única que se había reescrito perdía 41 puestos.

Eso descarta una causa común mejor que cualquier calendario, y se mide en un minuto con la API de Search Console. Si todas caen, mira el algoritmo. Si cae una, mira lo que le hiciste a esa una.

Antes de nada conviene descartar que la caída sea general del sitio: si cae todo a la vez, esa página no tiene ningún problema particular.

El orden completo, para tu caso

  1. Busca la página por su contenido, no por su dirección. Un fragmento de texto entrecomillado en Google, con el operador de sitio, suele encontrarla en su nueva dirección en segundos.
  2. Compara el identificador del <body> de la dirección vieja archivada y de la candidata nueva.
  3. Pregunta a la API por identificador para distinguir borrada, despublicada o publicada.
  4. Comprueba qué dice Google, con la herramienta de inspección de URL: te da su veredicto —indexada, redirigida, excluida— y cuál considera la dirección canónica. Eso es un hecho, no una deducción tuya.
  5. Mira las hermanas antes de atribuir la caída a nada.

Si al final resulta que la página sí se redirigió, y a la portada, el siguiente artículo mide qué pasa cuando eso se hace en masa: 1.350 páginas redirigidas a la home.

¿Una página tuya ha desaparecido de Google?

Comprobamos con pruebas que no admiten interpretación si se borró, si cambió de URL o si solo dejó de verse. Son tres problemas distintos.

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La honestidad del dato

El detalle del identificador en el <body> es específico de WordPress y de los gestores que hacen algo equivalente. Si tu web está hecha a medida o con otro sistema, la prueba concreta no aplica; el razonamiento sí. Busca qué identificador interno emite tu sistema y compáralo entre las dos direcciones.

Y la lección no es técnica. La técnica solo hizo falta porque dimos por buena una respuesta vacía. Un informe que devuelve cero resultados está diciendo «no lo he encontrado con este método», y confundir eso con «no existe» es el tipo de error que acaba impreso en un PDF con el logo delante.

Preguntas frecuentes

Mi página ha desaparecido de Google, ¿qué hago?

Antes de nada, comprueba si la página existe: búscala por un fragmento de su texto con el operador de sitio, y consulta la herramienta de inspección de URL de Search Console, que te dirá si Google la ve como indexada, redirigida o excluida. Muchas «desapariciones» son cambios de dirección que nadie registró.

¿Cómo sé si una página se borró o solo cambió de URL?

Compara el identificador interno que emite el gestor de contenidos en las dos direcciones: si coincide, es la misma página. Y consulta la API por identificador en vez de por dirección, porque una respuesta 401 significa que existe pero no está pública, mientras que un 404 significa que no existe.

¿Cómo sé si la caída de una página fue por un cambio mío o por Google?

Mira sus páginas hermanas: mismo sitio, misma sección, mismo periodo. Si todas se mueven igual, la causa es general. Si solo cae la que tocaste mientras las demás mejoran, la causa es el cambio. En nuestro caso, cinco hermanas subieron mientras la reescrita perdía 41 puestos.

El dato clave: una consulta por dirección de una página que cambió de > dirección devuelve vacío por definición. Ese vacío significa «no medido», no > «no existe».