Llega el correo asustado: «nos están haciendo un ataque de enlaces, hay que desautorizarlos ya». Es una de las peticiones más frecuentes y una de las que más veces hemos acabado desaconsejando, no por pereza sino porque al medirlo, casi nunca hace daño.
Estos son los datos de un dominio con 81.273 backlinks de spam en el perfil, y el orden de comprobación que usamos. El orden importa: primero descartas que el problema sea tu web, y solo después mides el daño.
Paso 1. ¿Está tu web comprometida?
Es lo primero porque cambia todo lo demás. Si tu sitio está hackeado y sirve enlaces de spam hacia fuera, ya no estás ante un problema de SEO sino ante un incidente de seguridad.
Con un rastreo del sitio, se buscan los patrones habituales entre los enlaces salientes: farmacia ilegal, casinos, contenido para adultos, préstamos rápido, réplicas, ensayos académicos. En este caso: 123.424 enlaces salientes, cero positivos. El único sospechoso resultó ser una llamada a la API de mapas de Google.
Paso 2. ¿Tienes una redirección abierta?
Es la única vía real por la que alguien puede usar tu dominio como tubería. Se prueba en un minuto lanzando los parámetros habituales —?url=, ?redirect=, ?goto=, ?next=, ?dest=, ?out=— con un destino externo y mirando la cabecera de respuesta.
Lo que quieres ver es una redirección a tu propia portada limpiando el parámetro. Si tu web obedece y manda al usuario al destino externo, eso sí hay que arreglarlo, y con prioridad.
Paso 3. Fecha las oleadas
El spam llega en picos de un día. El trabajo de enlaces legítimo llega repartido en el tiempo. Agrupando los dominios de referencia por el mes en que se vieron por primera vez, en este perfil el 87,1% se concentraba en tres oleadas, y la mayor traía 22.825 backlinks en veinticuatro horas.
Paso 4. Y esto es lo que decide: cruza cada oleada con tus datos
Aquí está el paso que casi nadie da, y es el único que contesta la pregunta. Para cada oleada, se comparan los 21 días anteriores contra los 21 posteriores en clics, impresiones y posición.
| Oleada | Backlinks | Efecto en clics |
|---|---|---|
| La grande | 22.825 | +0,3 % |
| La pequeña | 4.768 | −34 % (coincidía con el final de un core update) |
Lee las dos filas juntas, porque el contraste es lo que cierra el caso: si el spam hiciera daño, la oleada grande habría hecho más que la pequeña. Hizo menos. Cinco veces menos enlaces y toda la caída, en la única ventana que además coincidía con otra explicación mejor.
Paso 5. Descarta la sanción mirando tu marca
Si Google penaliza un dominio, la marca es lo primero que cae. Aísla las consultas que contienen el nombre de tu empresa y míralas por mes.
En este caso llevaban dieciséis meses planas —entre 765 y 1.340 clics al mes, con un CTR de entre el 16% y el 25%— sin un solo escalón en ninguna de las dos oleadas grandes. Eso, por sí solo, descarta la penalización.
Un aviso: la API no expone las acciones manuales. Para eso hay que mirar la interfaz de Search Console con los ojos. Y para las URL de inyección típicas, la respuesta buena de la herramienta de inspección es «Google no reconoce esta URL».
La decisión por defecto es no desautorizar
Google descuenta este spam solo. Desautorizar mil dominios tiene más riesgo que beneficio, porque te lleva a eliminar por error enlaces que sí valían.
Lo que sí hacemos es registrarlo como tarea de prioridad baja con una señal de alarma definida: un pico nuevo por encima de 5.000 backlinks en un mes. Revisión trimestral. Se actúa solo si aparece una acción manual o si la marca cae.
Y un contraste final que ahorra trabajo: el informe de «Sitios con más enlaces» de Search Console. Si Google ni los lista, ya los está descartando.
El error que cometimos midiendo esto
Al clasificar los perfiles de varios clientes contando dominios, salió «80,3% de enlaces aprovechables, 3,4% de spam» y lo escribimos así. Al reclasificar por firma de texto ancla, la cifra real era 46,2% de enlaces artificiales desde el 62,3% de los dominios raíz. Un factor de trece.
Lo que delata una red no es el dominio: es la repetición literal. Las mismas firmas aparecían idénticas en cinco clientes distintos de sectores que no tienen nada que ver:
high quality dofollow backlinks da 50 pa 40tg @bhs_links - best seo linkstelegram @seo_anomaly - seo backlinks, pbn- Y el de manual: el título literal
Backlinks for <tu dominio>repetido en 1.158 dominios distintos. Mil ciento cincuenta y ocho dominios de usar y tirar, uno por enlace, con el mismo título.
Detalle técnico que cambia el resultado: agrupa por dominio raíz, no por subdominio. Si no, 451 enlaces desde subdominios de un servicio de blogs gratuito te cuentan como 451 dominios distintos y la foto sale al revés.
El hallazgo que sí paga: enlaces apuntando a un 404
Ya que estás dentro del perfil, comprueba con qué código responde cada URL de destino. Son decenas de URL, no miles, y sale caro no hacerlo.
En uno de estos proyectos, una URL que devolvía 404 recibía 117 enlaces follow, el 22,2% de todo el perfil, desde siete portales de prensa, y con el único texto ancla de palabra clave que tenía el sitio. Es autoridad ya ganada y pagada que se está tirando a la basura, y se recupera con una redirección.
En otro, 224 enlaces apuntaban contra 37 URL que no respondían, incluido un subdominio entero que ya ni resolvía.
Mejor relación entre esfuerzo y resultado que cualquier campaña de captación de enlaces.
¿Te preocupa un ataque de enlaces?
Antes de desautorizar nada, medimos si esos enlaces han movido algo. Casi nunca lo han hecho, y el disavow mal usado sí hace daño.
Pedir presupuestoLa honestidad del dato
Dos cosas que hay que decir.
El Authority Score de tu herramienta está inflado por el spam. En este perfil marcaba 33. Al filtrar, solo 137 dominios (el 8,9%) tenían una autoridad razonable, y aportaban el 5,3% de los backlinks. Ese 5,3% es tu perfil real, y ahí es donde está el trabajo.
Y una oleada que no hizo daño no demuestra que ninguna lo haga. Esto es un perfil, tres oleadas y dieciséis meses. Si tu marca cae, si aparece una acción manual o si el patrón cambia, la conclusión cambia con él. Por eso la señal de alarma se define antes y por escrito, en vez de decidir cada vez que alguien se pone nervioso.
Y antes de atribuirle a los enlaces cualquier movimiento, conviene tener montada la forma de medir si una intervención movió algo de verdad.
Preguntas frecuentes
¿Debo usar el archivo de desautorización (disavow)?
Casi nunca. Google descuenta el spam de enlaces por su cuenta, y desautorizar en masa tiene más riesgo que beneficio. Se justifica si tienes una acción manual notificada en Search Console, o si has comprobado que tu tráfico de marca cae coincidiendo con las oleadas.
¿Cómo sé si los enlaces spam me están perjudicando?
Fecha las oleadas por el mes en que aparecieron los dominios y compara los 21 días anteriores con los 21 posteriores en clics. Si la oleada más grande no movió nada, no te está haciendo daño. Y comprueba aparte que tus consultas de marca no se hayan movido.
¿Por qué recibo enlaces de spam si no he hecho nada?
Los bots de spam mezclan su objetivo real con sitios legítimos que no tienen nada que ver, precisamente para que el patrón no sea detectable. Recibir esos enlaces no dice nada de tu web, y en la mayoría de los casos no requiere ninguna acción por tu parte.
El dato clave: una oleada de 22.825 enlaces de spam en un día movió los > clics un +0,3%. Antes de desautorizar nada, mide qué pasó los 21 días > siguientes.